10 días en Cuba

Tras volver del viaje. Quiero mostrar los lugares que finalmente visitamos y dar mi opinión e impresiones sobre ellos, así como algunos consejos y recomendaciones que puedan ser de utilidad.

Lugares visitados

Practicamente hemos cumplido el planning al 100% a excepción del primer día, que las lluvias ralentizaron el trayecto en carretera de La Habana a Santa Clara y pasamos la primera noche en Santa Clara sin tenerlo previsto.

1 – La Habana. La Habana es la capital de Cuba y la ciudad más grande del país. Si viajas a Cuba es imprescindible visitarla.

2 – Santa Clara. Ciudad donde se encuentra el mausole del Ché. Conocida por la famosa batalla de Santa Clara cuando fue tomada por el comandante Ché Guevara.

3 – Valle de los Ingenios. Valle cercano a Trinidad que en su tiempo fue dedicado a la plantación azucarera. Hoy día todavía se conservan bastantes sitios arqueológicos y haciendas de esa época.

4 – Playa Ancón. Playa cerca de Trinidad.

5 – Trinidad. Ciudad empedrada con casas de colores.

6 – El Nicho. Parque natural con cascadas muy bonitas.

7 – Cienfuegos. Ciudad que destaca por su arquitectura.

8 – Playa Girón y Bahía Cochinos. Pequeña localidad y playa en de bahía cochinos. Famosa por la invasión de Bahía Cochinos. Aguas cristalinas para hacer Snorkel.

9 – Cueva de los peces. Cenote profundo donde hacer snorkel al un lado de la carretera y al otro un mar de agua cristalina ideal para ver infinidad de peces.

10 – Viñales. Valle ganadero protegido por la Unesco donde se encuentran los famosos Mogotes.

11 – Cayo Jutías: Cayo que se encuentran en la provincia de Pinar del Río, al igual que el resto con playas paradisíacas y aguas cristalinas.

Itinerario de nuestro viaje a Cuba (27Oct – 5 Noviembre):

Día 1: Llegada a La Habana ( Viernes 27 Octubre).

Como os comentábamos en el planning del viaje tras estar 18 días de viaje por Perú poniamos el broche a nuestra luna de miel en Cuba. A las 10:30 embarcábamos en el avión que nos llevaría a La Habana donde nos juntaríamos con 6 amigos más que venían desde Pamplona. El vuelo duró 5 horas y media y sólo teníamos 1 hora de desfase horario entre Peru y Cuba. A las 17:00 hora local de Cuba aterrizábamos en La Habana para empezar la nueva aventura.

La primera noche ya teníamos reservadas 3 habitaciones para los 8: 2 habitaciones triples y una doble. Habíamos contactado previamente con la casa particular Marina y Mae que nos habían recomendado. La casa de Marina solo tenía un habitación doble libre, así que las otras dos habitaciones nos las reservó en casa de su hermano que estaba muy cerca.

El recibimiento en casa Marina fue espectacular. Nada mas llegar Marina nos sacó unos Roncolis y se puso de conversación con nosotros y otros dos huéspedes, también de Pamplona, que se volvían para casa esa misma tarde. La energía y vitalidad de Marina nos impresionó. Nos contó la historia de su vida en un momento, la cual resultó muy interesante.

Ya una vez acomodados le preguntamos a Marina donde podíamos cenar y nos recomendó un restaurante relativamente cerca. Daba uno poco de cosilla salir por Centro Habana en la oscuridad de la noche ya que la iluminación era bastante escasa, el estado de las casas dejaba mucho que desear y la calle estaba llena de basura. Por el contrario había mucha gente en la calle pasando el rato y niños jugando y corroboramos lo que nos habían dicho, no había ningún peligro. Cuba es un país seguro. Intentarán timarte todas las veces que puedan, pero muy raras veces se oyen casos de violencia.

Con algo de retraso llegaron nuestros amigos, así que nos tomamos de nuevo un roncoli y tras un afectuoso reencuentro nos fuimos a dormir para empezar la ruta al día siguiente.

Día 2: Viaje La Habana – Santa Clara (Sábado 28 Octubre).

Nuestro primer día completo en Cuba amanecía lloviendo. Teníamos que ir a recoger los coches que habíamos reservado con antelación. Se recogían en el hotel Sevilla en el centro de La Habana así que decidimos ir andando ya que no se encontraba muy lejos de donde nos alojábamos.

Teníamos previsto salir pronto de La Habana hacia Santa Clara pero no fue así. El trámite de alquiler del coche nos llevó nada mas y nada menos que 3 horas! A lo tonto perdimos toda la mañana con este quehacer. Resulta que cuando reservas el coche por internet te dicen que el lugar de recogida es el Hotel Sevilla, llegas allí y todas las oficinas están medio cerradas, hasta que al final aparece alguien que te dice que sí, que esa es la oficina y luego resulta que los coches no está allí y te llevan hasta las afueras de la ciudad a recogerlos. Un auténtico desastre! La compañía en la que reservamos el coche fue CubaCation y el precio de dos coches durante 8 días de 520€ en total.

Durante estas 3 horas en las que algunos dedicaban a alquilar los coches, otros aprovechamos a sacar dinero en una Cadeca cercana. Es así como se llaman las casas de cambio en Cuba y que actualmente cuentan con cajeros. No tuvimos ningún problema en sacar dinero.

Hacia las 12 del mediodia ya estábamos listos para emprender el viaje a Santa Clara. Llovía con fuerza y nos dijeron que se acercaba un frente frio.

Nada más salir de La Habana nos pararon unos cubanos en la cuneta. Nos decían que la carretera estaba cortada en esa dirección y que teníamos que dar la vuelta para ir por otro sitio, que si queríamos ellos se montaban en el coche y nos indicaban. Por supuesto, cuando se ofreción a montarse en el coche desconfiamos y seguimos nuestro rumbo sin hacerles caso, el resultado, la carretera no estaba cortada. Mas vale que no les hicimos caso, porqué ya ibamos con retraso y si encima empezamos a dar vueltas por la Habana…

A mitad de camino paramos en un area de servicio a comer algo. Seguía lloviendo y había un porche grande con mesas y un puesto de perritos calientes, así que nos hacía el papel para salir del paso. Creo que eramos los únicos extranjeros en aquel lugar. Los muchos baches de la carretera y la intensa lluvia hizo que avanzaramos mas lentos, así que hasta las 16:00 de la tarde mas o menos no llegamos a Santa Clara.

Fuimos directos al Memorial del comandante Ché Guevara pero resultó estar cerrado, o eso nos dijeron.

No teníamos previsto pasara la noche en Santa Clara, pero dadas las circunstancias decidimos que era lo mejor. Habíamos ido hasta allí principalmente para ver el memorial del Ché y al estar cerrado no podíamo pasar de largo y seguir hacia Trinidad. Además la lluvia, que no cesaba y la hora que era hizo que la decisión fuera muy facil.

El problema fue que Marina nos había reservado alojamiento en Trinidad para esta noche, pero no ibamos a llegar, así que buscamos alojamiento en Santa Clara y conseguimos un teléfono para llamar a Marina y que avisara de que esa noche no llegaríamos a Trinidad. Al igual que el día anterior no teníamos sitio para todos en la misma casa así que nos alojamos en dos casas, una en frente de otra.

Lo que quedaba de tarde la pasamos probando diferentes cócteles cubanos. La lluvia no daba tregua y no se podía hacer otra cosa. A la noche fuimos a cenar a un restaurante Cubano al lado del teatro La Caridad donde cenamos super bien y a muy buen precio.

Día 3: Santa Clara y playa Ancón (Domingo 29 Octubre)

Aunque nos alojábamos en diferentes casas, el desayuno lo tomamos juntos en una de ellas, un desayuno de lo mas completo y rico compuesto por revuelto, café, zumo y dulces.

Fuimos andando hasta la estatua del Ché y el parque del tren blindado, dando un paseo por el centro de la ciudad. Conseguimos comprar tarjetas para internet y poder conectarnos en el parque Leoncio Vidal (punto wifi) para poder avisar a nuestras familias de nuestro paradero. Desde que habíamos aterrizado en Cuba habíamos estado incomunicados. Cuando nosotros estuvimos solo te podías conectar al wifi en los puntos wifi marcados en las ciudades y mediante estas tarjetas prepago. Era facil detectar estos puntos ya que estaban llenos de gente mirando los móviles y ordenadores. Creo que a día de hoy ha evolucionado algo mas, pero nosé exactamente como funciona.

Para ir a visitar el mausoleo del Ché cogimos los coches y las mochilas y fuimos hacia allí para luego salir directos hacia Trinidad.

Otra vez al llegar nos dijeron que estaba cerrado pero veíamos gente que entraba y salía, así que preguntamos a otras personas y nos dijeron que si, que estaba abierto. No entendimos muy bien el objetivo de hacernos creer que estaba cerrado.

Entramos al museo, no era muy grande y tampoco tenía muchas cosas, algunas fotografías y pertenencias de Ernesto Guevara. Contiguo al museo hay una estancia donde Fidel Castro encendió una “llama eterna” en memoria del Ché. A escasos metros se encuentran las tumbas donde descansan los restos del Ché y 29 guerrilleros compañeros. La entrada es gratuita.

Hacia las 11:30-12:00 de la mañana partimos de Santa Clara rumbo Trinidad.

Por el camino paramos a observar el paisaje del valle de los ingenios para hacer un descanso de la carretera. El lugar donde paramos resultó ser un centro de actividades de aventura donde había tirolinas y canopy. Nosotros no ibamos con idea de realizar ninguna actividad, simplemente un descanso en el camino, así que nos sentamos en la terraza del bar a observar el paisaje mientras nos tomamos una rica cerveza Bucanero.

Continuamos la ruta hacia playa Ancón, buscando un sitio para comer por el camino. Encontramos un chiringuito con vistas al mar que parecía tener buena pinta. Grill Caribe se llamaba. Aprovechamos para probar productos del mar ya que es lo que abundaba en la carta, pero finalmente no resultó tener muy buena relación calidad precio. Eso sí, las vistas eran muy chulas.

Hoy la lluvia nos había dado tregua y queríamos disfrutar de nuestra primera tarde de playa. Así que despues de comer nos dirigimos a playa Ancón. Como se ve en la foto, la tormenta nos amenzaba…

Después de un rato de relax en la playa, al atardecer llegamos a Trinidad, a las casas que habíamos reservado desde La Habana, pero con un día de retraso. Otra vez nos distribuíamos en dos casas al igual que en los destinos anteriores, una frente a otra.

Cenamos en un restaurante frente a la casa de la música, de nuevo bastante caro para lo que nos dieron, y después fuimos a la casa de la música a tomar un mojito y ver como bailban. Nos encontramos con un espectáculo de fuego y acrobacias en el cual sacaban a gente del público a participar, entre ellos, uno de nuestros amigos, nos reimos un rato agusto. Una vez acabado el espectáculo, tocaban música Cubana y la gente se lanzaba a la pista a bailar, unos con mas pericia que otros…

La casa de la música de Trinidad se encuentra al aire libre en la plaza central del pueblo, compuesta por unas escalinatas donde se sienta la gente a ver bailar y a beber. Por entrar te cobran un Cuc y la bebida dentro no es cara. Eso sí, quizás sea el peor mojito que tomamos en Cuba, servido en vaso de plástico pequeño y malísimo.

Día 4: Sendero Vegas Grandes (Lunes 30 Octubre):

Amanecimos después de la primera noche en Trinidad y los primeros bailes en la casa de la música. La mayoría de las casas tienen terraza en la azotea donde nos sirvieron otro completo desayuno.

Como teníamos planificado, nos preparamos para realizar una excursión al parque natural Tope de Collantes, mas especificamente la cascadad Vegas Grande.

Al comenzar el camino se ve todo maleza, está claro que las fuertes lluvias han pasado también por aquí. El comienzo no es especialmente bonito. Unos metros mas adelante nos encontramos con un hombre que nos dice que hay que pagar 10 CUCs por persona para realizar el paseo. Nos parece un poco abuso, pero una vez allí accedemos a pagar y entrar en el parque. Justo donde nos cobran la entrada hay un desvío hacia la izquierda donde se encuentra una cueva que se puede visitar. Es una cueva que queda abierta por ambos lados formando un túnel en la piedra. Sin tomar el desvío y continuando recto se llega a la cascada tras ascender y descender una colina con una pendiente considerable pero no muy larga. Finalmente se llega a la cascada Vegas Grande tras 1 hora aproximada de caminata. La cascada es bonita pero para nada espectacular. Según habíamos leido tenia agua cristalina donde te podías bañar pero no fue así lo que vimos. Yo creo que fue todo debido a las tormentas tropicales que habían pasado por la Isla aproximadamente un mes antes. El agua estaba turbia y además no se podía continuar el camino porque estaba cortado. Se vé que sólo habían limpiado la maleza hasta la cascada, o eso es lo que creímos.

De regreso al coche cogimos el desvío hacia la mencionda cueva y tras un breve paseo llegamos hasta ella. No era nada del otro mundo, pero ya que estábamos allí…

Después de esta pequeña ruta paramos en un mirador para comernos un sandwitch y visitar alguna playa de la zona.

Antes del atardecer volvimos a Trinidad para dar una vuelta por el pueblo ya que no habíamos tenido ocasión de visitarlo. Trinidad se caracteriza por sus casas coloniales de colores y su suelo empedrado. Es un pueblo muy bonito lleno de vida, terrazas en las azoteas con música, tiendas de artesanía y restaurantes.

Para terminar el día fuimos a cenar a un restaurante que nos habían recomendado y que tenía muy buenas críticas en TripAdvisor, restaurante San José. Tuvimos que esperar bastante cola para cenar pero bueno finalmente mereció la pena. La relación calidad precio está muy bien. Hay comida cubana y comida occidental. Eso sí, está lleno de turistas.

Día 5: El Nicho y playa Girón (Martes 31 Octubre).

Después de la última noche en Trinidad, seguíamos nuestro planning de ir hacia Playa Girón. Por el camino teníamos previsto realizar varias paradas, la primera de ellas dentro del parque natural Topes de Collantes en las cascadas del Nicho y después en la ciudad colonial de Cienfuegos.

Después de hora y media llegamos a el Nicho. Al igual que el día anterior la entrada cuesta 10 CUCs por persona, pero aquí ya veníamos con preaviso. Comenzamos el sendero con bastante calor, pero por suerte, gran parte de él se recorre bajo la sombra de los árboles y existen pisicinas naturales donde te puedes bañar.

Nos habían dicho que las cascadas llevaban agua cristalina pero al igual que la cascada del día anterior, el agua estaba turbia y no apetecía meterse en las piscinas naturales. Aún y todo el sitio es precioso. Unas cascadas y un paisaje muy bonito. Realmente merece la pena visitarlo. El paseo es muy facil de recorrer con una ruta circular que aproximadamente te puede llevar hora y media o dos recorrerlo con total calma.

A la entrada del sendero hay un restaurante donde decidimos tomar un aperitivo después de la visita al son de la música cubana, que por supuesto no puede faltar en ningún bar o restaurante. Nos parece un sitio demasiado turístico como para comer y vemos que unos 200 m mas adelante en la carretera hay otro restaurante con un aspecto mas local y por supuesto también precios mas locales.

Ya con el estómago lleno, partimos hacia Cienfuegos. En un principio dudamos si pasar noche o no allí pero finalmente decidimos hacer una parada por el camino y continuar hasta Playa Girón, creemos que con unas horas podemos hacernos idea de cómo es la ciudad. Dimos un breve paseo por el malecón y desde el coche vimos los edificios coloniales, la verdad que no fue una gran visita y no podemos opinar mucho sobre esta ciudad pero teníamos ganas de llegar a playa Girón y olvidarnos del coche.

Al atardecer llegamos a playa Girón después dos horas de conducción desde Cienfuegos. Al igual que las noches anteriores, tenemos reservado alojamiento en la calle principal de Playa Girón, en la casa con el nombre Duniel el Barbero. Nuestras anfitrionas de la casa de Trinidad se han encargado de reservarnos esta casa y la verdad que hasta el momento no podemos tener queja. El precio por habitación es estándar en todas las casas de 20$ y el desayuno de 5$. Al viajar 8, nos estamos apañando en dos/tres habitaciones cada noche, a veces dos triples y una doble y otras veces dos cuádriples.

Una vez acomodados, vamos a visitar la playa que se encuentra un poco mas adelante siguiendo la calle prinicpal del pueblo. Es una playa muy bonita donde no hay ningún turista, solo algún local pasando la tarde. Disfrutamos de un espectacular atardecer.

Duniel nos recomienda ir a cenar a el restaurante El Buti donde nos enocontramos a un señor muy amable y parlanchín y que hace las mejores piñas coladas de Cuba, o eso es lo que él dice. La verdad es que están bastante buenas. Quedamos con él para que al día siguiente nos prepare langosta para comer, todavía no la habíamos probado!.

Día 6: Cueva de los peces, bahía Cochinos, mariscada y playa Girón (Miércoles 1 Noviembre)

Como teníamos planificado, hoy nos esperaba un día de relax de playa sol y snorkel. Habíamos estado en Trinidad en un par de playas y el día anterior en playa Girón pero todavía no habíamos visto el azul cristalino del Caribe. Cerca de playa Girón se encuentra “La cueva de los peces”, un pequeño cenote con 70 metros de profundidad donde se puede realizar snorkel y buceo. Después de un copioso desayuno como nos vamos acostumbrando durante nuestra estancia en Cuba cogemos los coches rumbo al norte y en tan solo 15 minutos llegamos al parking.

La verdad que cuando llegamos no hay mucha gente. El parking se encuentra entre la costa y la cueva, todo está muy cerquita, así que decidimos primero visitar la cueva y luego hacer snorkel en el mar de bahía cochinos.

Para entrar en la cueva hay que pagar 10CUC y si no tienes material hay varios chiringuitos donde te alquilan por 5CUC. Nosotros llevamos 3 equipos de snorkel de gafas y tubo que siempre metemos en nuestra mochila para este tipo de destinos, pero al ser 8 decidimos alquilar un equipo mas y poder disfrutar de mas rato del snorkel.

En la cueva no se ven demasiados peces y el agua está fresquita, pero lo que sí que se aprecia es la profundidad de la misma. No diría que es un sitio espectacular, pero yo creo que sí que merece la pena visitarlo, teniendo en cuenta la posibiidad de hacer snorkel en el mar, que resultó mucho mas gratificante.

Después de pasar un rato en la cueva, cruzamos la carretera y vamos a sumergirnos al mar. El agua tiene un color azul turquesa precioso y apetece mucho bañarse. Ahora si que hay más gente que ha llegado mas tarde, pero para nada algo agobiante.

Se ven un montón de pececillos de colores y corales. Es muy bonito! Nos encanta hacer snorkel!! Varios de nosotros al salir comentamos que había un pez pequeño (como un tiburón muy pequeño) que nos “atacaba” y daba mordiscos en el agua, pero no conseguimos saber que es!.

La mañana de hoy ha sido todo un éxito, ahora nos espera la langosta del Buti! Así que para allí que vamos!

Nos sirve la langosta en dos modalidades, en salsa de tomate con pimientos y otra simplemente a la plancha. Todo ello servido con arroz blanco y arroz moro (arroz con frijoles). Esta todo buenísimo!! Por supuesto acabamos la comida con una buena piña colada.

La tarde la aprovechamos para pasarla en la playa del pueblo de Playa Girón en la que habíamos estado el día anterior. Estuvimos muy agusto, hasta el atardecer, que nos empezaron a acribillar los mosquitos y decidimos vestirnos e irnos.

A la noche nos esperaba otra mariscada, Duniel, el anfitrión de la casa nos había convencido para hacernos él la cena de langosta y centollo por 10 CUC persona ( precio parecido al del Buti). De nuevo estaba todo buenísimo pero había una gran cantidad de comida y no conseguimos terminarlo.

Día 7: Viñales, Mogotes y casa de la música (Jueves 2 Noviembre)

Hoy ponemos rumbo hacia Viñales. Nos espera un día un poco largo de coche.

Llegamos a Viñales hacia el mediodía. Hacía bastante calor y después de pasar 5 horas en el coche necesitábamos comer algo y despejarnos, así que lo primero que hicimos fue buscar un restaurante para comer. Después buscamos el alojamiento que resultó estar muy cerca de donde nos encontrábamos y del centro de la ciudad. Al llegar nos invitaron a un jugo de frutas muy rico y una botella de agua. La verdad que es todo un detalle. Una vez acomodados fuimos a buscar un mirador desde donde se podían observar los mogotes, habíamos leído que se podían ver desde el restaurante “El balcón del Valle” pero no lo encontramos, sino que por el camino encontramos un hotel: “Hotel los Jazmines” desde el cual había unas vistas muy bonitas.

Después de observar con tranquilidad los mogotes fuimos al paladar Wilfredo. Nos habían recomendado ir allí ya que también había unas vistas muy bonitas de los mogotes al atardecer y se comía bien.

Las vistas fueron muy bonitas, tuvimos la suerte de contar con una luz del atardecer preciosa. El paladar no solo consta de un restaurante sino que en sus inmediaciones tiene diferentes plantaciones de frutas y verduras. Es un sitio muy bonito.

Finalmente no nos quedamos a cenar aquí porqué estaba lleno de mosquitos y ya llevabamos bastantes picotazos encima.

Después de ver el atardecer, nos dimos una ducha y fuimos a cenar a un restaurante que nos habían recomendado en el lugar que nos alojábamos. Nos habían dicho que era un sitio al que solo iban locales y que la comida estaba muy bien. Resultó que era un restaurante turístico con unos precios mucho mas caros de lo que habíamos visto hasta ahora. Así que después de habernos sentado y pedido la carta nos levantamos y nos fuimos. Acabamos cenando en una hamburguesería. Viñales tiene muchos restaurantes, hamburgueserías y pizzerías donde puedes comer y cenar por muy buen precio.

Despúes de cenar fuimos a la casa de la música. En este caso era algo diferente a la de Trinidad, mas pequeña con un patio interior donde salía a bailar la gente. Vimos un poco el espectáculo y enseguida nos fuimos a la cama.

Día 8: Cayo Jutías y mural de la prehistoria (Viernes 3 Noviembre).

Nuestro último día en Viñales queríamos visitar uno de los Cayos que se encuentran relativamente cerca. Nos decidimos por Cayo Jutías aunque nos habían avisado de que la carretera no se encontraba en muy buen estado y costaba mucho llegar.

En google maps marcaba 1 hora de camino para recorrer 54 km, pero la realidad fue que nos costó algo mas. Realmente la carretera estaba llena de baches y había que ir con mucho cuidado para no encontrarse con una avería en el coche.

Después del tortuoso camino, finalmente llegamos a Cayo Jutías con la mala suerte de que estaba lloviendo y hacía fresco. El frente frío otra vez se estaba interponiendo en nuestro camino.

Como en la mayoría de sitios turísticos de Cuba, había un restaurante a pie de playa con un cobertizo que nos vino muy bien para hacer tiempo a ver si dejaba de llover. Por suerte no tardó en despejarse y dejarnos disfrutar de la playa. Eso sí, el mar no quedó de todo en calma y no pudimos disfrutar de la imagén típica de éstas playas de arena fina y aguas cristalinas.

La playa es realmente bonita, me imagino que con un día despejado y el agua cristalina te tienes que sentir como en el paraíso. Dimos un paseo por la playa donde encontramos muchos troncos en la arena como se vé en la foto y en ciertas zonas muchos mosquitos otra vez!

Después del día playero, volvimos a Viñales a ver el mural de la prehistoria antes de que anocheciera. Este mural es una pintura realizada en una pared de uno de los mogotes que representa la evolución de la vida. Para verlo también tienes que pagar. Nosotros nos conformamos con verlo desde un poco mas lejos para ahorrarnos unos CUCs. Desde la carretera lo puedes ver sin problema. No es ninguna maravilla.

Día 9: La Habana (Sábado 4 Noviembre).

Regreso a La Habana desde Viñales.

En La Habana nos volvemos a alojar en el mismo sitio que el primer día, casa Marina. Lo primero que hacemos al llegar a La Habana es visitar la plaza de la Revolución, aprovechando que todavía tenemos el coche, nos acercamos con él ya que está un poco alejado del centro. En la plaza de la revolución nos encontramos un montón de coches antiguos restaurados convertidos en taxis para turistas. Hay coches muy bonitos y espectaculares. (Y mucha gente posando con ellos).

En el ministerio de Interior se encuentra plasmada la imagen del Ché Guevara con la frase “Hasta la victoria siempre” y en el ministerio de Comunicaciones la de Camilo Cienfuegos. En el centro de la plaza, la torre que se encuentra corresponde al memorial a José Martí, edificio mas alto de toda La Habana, cuenta con un museo y un mirador. Nosotros no lo visitamos porqué no teníamos mucho tiempo para visitar La Habana, pero la entrada cuesta 5CUC y 2CUC el ascensor al mirador.

Una vez visitada esta plaza nos dirigimos a dejar las mochilas en casa de Marina, para después dejar el coche en el Hotel Sevilla que se encunetra muy cerca de La Habana vieja, que es lo que queremos visitar durante el resto del día de hoy.

Devolver los coches no resulta mas fácil que recogerlos. Otra vez la misma historia, tres horas para devolverlos, increible! Resulta que también hay que ir a devolverlos al mismo sitio donde los cogimos (a las afueras de La Habana). Además nos estafan con la gasolina ya que había que devolverlo con la misma cantidad de gasolina con la que lo cogimos, y así lo hicimos, pero al parecer ellos no opinaban lo mismo y dicen que tiene menos gasolina que con la que lo cogimos. Finalmente después de un buen rato discutiendo, acabamos abonando la diferencia. La experiencia de alquiler de coche ha sido un desastre. Nos ha hecho perder muchísimo tiempo en los trámites y encima nos han cobrado de más. Por otro lado he de decir que recorrer Cuba en coche te da una libertad que no la tienes de otra manera, el alquiler fue bastante barato y nos resultó bastante seguro viajar por nuestra cuenta. Todo tiene sus pros y sus contras. Y desde mi punto de vista merece la pena moverte en tu propio coche, compensa.

Mientras tres de nosotros se iban a devolver el coche a las afueras, el resto en el hotel Sevilla aprovechamos a tomarnos algo mientras escuchamos música Cubana. También subimos a la azotea desde donde se pueden apreciar unas buenas vistas de la ciudad.

 El tiempo se nos volvió a echar encima y ya era la hora de comer. Únicamente habíamos visitado la plaza de la revolución. Afortunadamente teníamos comida para hacernos un sandwich, así que comimos algo rápido y nos dispusimos a visitar la ciudad.

Empezamos recorriendo el paseo del prado hasta llegar al Capitolio pasando por el parque Central donde vimos a un chico con un paraguas de Free Tour. Nos pareció buena idea hacer uno ya que en otras ciudades hemos hecho y nos ha resultado muy interesante. Tenemos la suerte de que empieza en pocos minutos. Así que nos unimos. La guía resulta ser una chica joven Cubana, estudiante de historia, muy simpática, que nos hace el recorrido por La Habana vieja. El tour dura aproximadamente 4 horas y merece mucho la pena.

Recorrimos las principales calles y plazas de la Habana Vieja. En contraste con Centro Habana, esta zona de la ciudad se encuentra restaurada y en muy buen estado gracias a los fondos de la Unesco. También vimos el famoso bar “La Bodeguita del Medio” y las fortalezas. El free tour terminó en la plaza vieja donde se encuentra la cervecería mas antigua de la Habana. Como ya había anochecido, sin pensarnoslo dos veces nos sentamos en la terraza a disfrutar de esta cerveza. En esta plaza había mucho ambiente, tanto local como turista.

Después de la cerveza nos fuimos caminando hacia casa Marina atravesando centro Habana. Decidimos cenar cerca de casa en algún sitio que nos recomendaran nuestros afitriones en vez de meternos en un restaurante turístico. Cerca de casa había una pizzería, así que cogimos unas pizzas y nos las comimos en la propia casa. Eran ridiculamente baratas y estaban ricas.

Y así terminó nuestro primer día en La Habana y penúltimo en Cuba.

Día 10: La Habana y vuelta (Domingo 5 Noviembre).

Hoy es nuestro último día en Cuba y ni siquiera tenemos el día completo para disfrutarlo ya que el vuelo sale a las 22:45.

Nos quedaban muchas cosas por ver en La Habana todavía. Aunque con el freetour vimos La Habana vieja al completo, siempre nos gusta callejear y pasear tranquilamente a nuestro aire.

Salimos de casa camino al barrio chino paseando por Centro Habana.

Centro Habana es un barrio donde las casas se caen a pedazos y está lleno de basura. La verdad que hay rincones que impresionan.

Cerca de Centro Habana se encuentra el barrio chino.

Y cerca del arco del barrio chino se encuentra el capitolio. Así que enseguida llegamos a La Habana vieja. Una ciudad de auténticos contrastes.

En nuestro segundo paseo por La Habana vieja, visitamos el museo del Chocolate y probamos el rico chocolate. Más que un museo es una cafetería, había cola para sentarse en una mesa pero pudimos coger un chocolate para llevar sin ningún problema. Al mismo tiempo vimos pasar a los tipicos artistas callejeros bailando sobre zancos y pidiendo dinero a los turistas. En este mismo momento vimos a una señora pasear a un gato atado en una correa. Saboreamos no solo el chocolate sino la vida de las calles de La Habana.

Después de callejear durante un rato fuimos a un pequeño mercado de libros de segunda mano donde compramos unas láminas super chulas, y de aquí continuamos por la calle San Pedro hasta el mercado de artesanía de San José. Una nave tremenda llena de puestos con souvenirs donde aprovechamos a comprar algún regalo que otro. Hay que decir que había muchísimos puestos pero la mayoría de ellos tenían las mismas cosas, de esta forma conseguimos precios más económicos regateando un poco.

Después de esta mañana de paseo y compras buscamos un sitio para comer. La verdad que no acertamos con la elección pero nos sacó del paso. Así que para compensar nos fuimos a tomar la última piña colada de nuestro viaje a Cuba. Lo hicimos en la azotea de un edificio que la guía del free tour nos había recomendado. La presentación era muy bonita aunque habíamos tomado mejores.

Finalmente caminamos hacia el malecón ya que todavía no lo habíamos visto con calma, solo de paso. Ya estaba atardeciendo y nos sentamos un poco a contemplar el mar y el atardecer cuando unos cubanos se acercaron y nos empezaron a acorralar, a cantar y tocar instrumentos Al principio fueron todo risas pero cuando nos pidieron dinero y no les dimos menudo cabreo se cogieron! Fueron muy maleducados, como si nosotros les hubiésemos pedido nada… En fin.

De aquí caminamos hasta casa de Marina a recoger nuestras cosas y marchar para el aeropuerto. Marina es una persona que trata muy bien a sus huéspedes. Nos obsequió a cada chica con una figurita tipica Cubana y a cada chico con un cuadrito de La Habana. Todo un detalle. También nos reservó dos taxis para ir al aeropuerto. Ella tiene sus contactos y nos reservó dos coches antiguos muy bonitos.

Las últimas aventurillas ocurrieron en el aeropuerto. Nos quedaban algunos pesos Cubanos y queríamos cambiarlos por Euros antes de volver a casa. En el aeropuerto había dos ventanillas donde te los cambiaban. Esperamos una buena cola para cambiarlos con la sorpresa de que cuando nos tocó el turno nos dijo que no tenían billetes para cambiarnos. Veíamos que la compañera suya, que estaba en la ventanilla de al lado tenía billetes de todos los tamaños (de Euro) y le dijimos que pidiera a su compañera, entonces nos respondión que no podía, que la otra ventanilla estaba cerrada… Fue bastante surrealista. Finalmente, la ventanilla de la lado abrió y entonces pudimos cambiar el dinero después de un buen rato… El hombre que iba delante nuestra no pudo ya que su avión salía antes y tuvo que irse.

Nota importante: al salir de Cuba te vuelven a pedir el visado, así que guárdalo durante todo el viaje y no hagas como yo, perderlo! Por suerte, el policía que me tocó no le dio mucha importancia y me dejó pasar, pero yo no me la jugaría!. Vaya sofocón pasé por un momento.

El vuelo transcurrió con normalidad y al llegar a Barajas enlazamos con otro vuelo hasta Pamplona.

Así terminamos nuestro periplo de prácticamente un mes (Peru-Cuba). Muy satisfactorio, la verdad. Cuba nos gustó bastante aunque el tiempo no fue todo lo bueno que hubieramos deseado y el tifón que habia azotado la isla meses atrás habia dejado secuelas y mucha agua estancada que propició que hubiera muchos mosquitos.

Nos salimos del típico viaje a Cuba (Habana-Varadero) y fue todo un acierto. Disfrutamos de su naturaleza, sus playas y sus gentes. El hecho de hospedarnos en casas particulares nos permitió tener un contacto más cercano con los cubanos y todos nos trataron de maravilla, pero la casa de Marina y Mae en La Habana merece una mención especial, sencillamente espectacular.

Nos quedamos con ganas de más, diez días se nos hicieron pocos, pero como ya se sabe, siempre está bien dejar algo, una excusa para volver. Nunca se sabe….

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